esto era mi balde de sangría, de momento es mi horno a leña... bienvenido

30.1.10

La pequenia Orlan, como Giordanno, repite cada mañana:


innovar
innovar
innovar


Sobre su propio cuerpo, sobre sus afectos, sobre sus emociones...

"Puedo ver al corazón de mi amante, su espléndido diseño nada tiene que ver con sentimentalismos enfermizos. Querido, me encanta tu bazo, amo tu hígado, adoro tu páncreas, y el contorno de tu fémur me excita"

...se hace y se deshace a propio capricho. Un día cualquiera, lavándose los dientes con la misma marca de pasta que usó durante más de cuarenta años, siente que lo que otrora fuera aleatorio y azaroso, hoy es previsible incluso en su cambio. Las decisiones más extrañas están, de repente, cubiertas por un halo de estatismo casi frenético. Y piensa: este vacío me está suicidando.

* * *
Yo canto al cuerpo eléctrico,
Me abrazan los ejércitos de quienes amo y yo los abrazo,
No han de soltarme hasta que yo vaya con ellos, hasta que les responda,
Hasta que yo los purifique y los colme con la carga de mi alma.

¿No es sabido que quienes corrompen su cuerpo están ocultándose?
¿Y quienes profanan a los vivos son tan viles como quienes profanan a los muertos?
¿Y que el cuerpo no vale menos que el alma?
¿Y si el cuerpo no fuese alma, qué es el alma?

El alma del cuerpo de un hombre o del cuerpo de una mujer no admite explicación,
El cuerpo del hombre es perfecto, y es perfecto el cuerpo de la mujer.

La expresión de la cara no admite explicación,
Pero la expresión de un hombre cabal no sólo está en la cara,
Está en los miembros y en las coyunturas, está, curiosamente, en las coyunturas de las caderas y de las muñecas,

Está en su andar, en el porte de su cuello, en la flexión del talle y de las rodillas; la ropa no la oculta;
Su fuerte y dulce identidad se abre paso a través del algodón y la lustrina,
Verlo pasar expresa tanto como el mejor poema, y acaso más...

/ / /// Walt Whitman


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